El poder de elegir 



En los cuentos hay grandes mensajes de sabiduría y aunque ya sabemos que la realidad supera la ficción aquí va un golpe de la misma, de  Maléfica al reino de las almas perdidas solo hay 4 kilómetros.
¿Quién fue Maléfica? (recomiendo ver la película y el mensaje a pesar de su nombre.)
De la misma forma que el ángel caído, la inocencia de Maléfica la hizo confiar para después aislarse, protegerse y esperar para actuar y aquí es donde la conciencia actúa, dándonos paso al poder de elegir sabiamente desde que lugar interno y en que forma elegimos en cada situación que se nos presenta en la vida.

"Tenía solo 5 años cuando esa mujer, llena de rabia y frustrada, mientras mi padre hablaba por teléfono, como siempre hacía, me decía que yo era su hijo y que mi madre se dedicaba a bailar dejándome sentado en una silla con solo 4 años.
A cada defensa de mi propia madre, había una critica, bien por el dinero, bien por su libertad personal o bien por la forma en la que me trataba, siempre amorosa y presente.
Hubo un momento en el que la confusión fue tal que estando en tierra de nadie las palabras volaban por mi mente y mi cuerpo se activaba en cada frase que durante mi infancia recibía acerca de mi madre. Hoy sé que esta mujer estaba enferma y también sé que podía elegir salir de donde estaba en vez de joderme una y otra vez con mensajes que nunca llegué a creer pues los actos de mi madre eran sinceros, genuinos y a día de hoy por cada castillo en el aire que ella me montaba, mi madre con solo una mirada cómplice y un abrazo derrumbaba de un plumazo, para ellos era Maléfica, para mi la vida" S. 43 años.

El abuso reactivo es una consecuencia psicológica que sucede en un vínculo traumático por muchos motivos.
Es como una semilla que se instala en la mente de una persona para poder controlarla y así disfrutar de sus reacciones además de utilizarla para otros fines, como por ejemplo, objeto de limpieza, sexo, limpiar la autoimagen del abusador y la crianza de los hijos de este, un objeto que apareció en un momento que le vino bien y que se postergó en le tiempo hasta nuevo objeto.

Caer en abuso reactivo es sencillo, o bien eres joven e inocente y aun crees en el amor romántico o bien has tenido una infancia con ausencias significativas que te hagan idealizar las relaciones y caigas en una donde el cuento de hadas se haga realidad basado en un conflicto ajeno a ti y que por amor soportes comparaciones, humillaciones, esperes sentada una vida idealizada y un trato de princesa, eso sí el bombo por delante y el dinero por detrás para ejercer todo el control sobre tu persona.

Una vez más, el abuso reactivo es la consecuencia de permanecer al lado de un abusador y que desde la inconsciencia y desinformación cometerás abuso con aquellos que no tienen la posibilidad de defenderse como le ocurrió a S.

Ángeles caídos, alas rotas, corazones extasiados de expectativas, conflictos sin resolver ajenos y tú aún sin saber que tienes el poder de elegir que palabras pronunciar, dubitativos de la bondad, encabronados con el presente y agotados emocionalmente en un patrón de justificación de una verdad que no existe y que transcurrido el tiempo cada vez te muestra con quien estás aliad@.

Así funciona el abuso reactivo, se lleva por delante lo que se tenga que llevar, infancias, inocencias, esperanzas, todo por el módico precio de una inseguridad tan arraigada que un abusador detectó y ahí estabas tú, creyendo el cuento de hadas transformado en pesadilla.

"Los gritos eran altos, los portazos también, desde lento hasta maldito me decía, los insultos eran continuos no solo a mi, a mi madre también.
El terror que sentía era tan fuerte que si tenia que decirle mamá lo hacía porque así me obligaban en aquella casa, tenia que elegir y la única forma de supervivencia era acatar que en aquel lugar no podía llamarla por su nombre sino por la posición que mi propio padre le había dado con respecto a mi, para mantenerla bajo control aun sabiendo el maltrato que recibía diariamente por parte de él y a través del cual me maltrataba a mi"

Las personas abusadas comenten abusos, el trauma establecido los convierte en algo parecido al trastorno del abusador y si no se detecta a tiempo es difícil que el abuso reactivo frene llegando a cometerse no solo con hijos ajenos, con los propios también o toda aquella persona que pongan en tela de juicio la idealización a la que se está sometid@.

Maléfica pudo elegir, en la exclusión y el aislamiento hizo lo correcto, proteger, ensoñar, proporcionar recursos y educar en conciencia, no entraba a guerra alguan aun sabiendo que la guerra era para con ella, otros ángeles caídos no pueden hacerlo, bien por falta de conocimiento, juventud, creencias obsoletas o trauma muy arraigado.

Cuando alguien basa el vinculo contigo en comparaciones, victimismo, expectativas y engrandecimiento puedo asegurarte que esa persona no tiene intención alguna de amarte y si de utilizarte para dañar a terceros y dañarte a  ti.

Por desgracia la vida de S, transcurrió entre terapia, confusiones, idas, venidas y disfuncionalidades varias que sus 28 años corto de raíz, marcando distancia de aquel progenitor que odiaba a todos por defecto, a cualquier persona con capacidad de perdonar, reflexionar y avanzar, no podía, ni nunca podrá pues es lo que tiene el espectro narcisista, la irreversibilidad y un cementerio de víctimas pero ninguna más perjudicada que la de su propia sangre, sus hij@s.

Nadie en su sano juicio haría daño a un niño, nadie con plenas facultades mentales pensaría que la desilusión y le fracaso de su relación están basados en alguien del pasado y tampoco justificaría la ausencia de respeto en historias pasadas creyendo que su amor puede con todo, para cuando vuelven las facultades mentales, si es que esto sucede, las secuelas psicológicas son graves.

Si para que tu relación funcione necesitas la discordia de un tercero permite decirte que ni tienes relación ni tienes nada, lo que tienes es un problema que más pronto que tarde tendrás que afrontar y mientras el castillo se desvanece y sueñas en la torre de papel, tu tiempo de vida va pasando, tu atención divida al objeto de conflicto no te permite estar presente para ti y esto hará que seas sustitud@ debidamente por esa persona que elegiste desde una carencia, idealización, llámalo como quieras.
No eres culpable del abuso, si de tienes la responsabilidad de salir del abuso reactivo y actuar pudiendo elegir desde donde y con quien.
Los niños no se tocan.


A mi hijo Fernando cuyo nombre no es extraño, más bien nombre de reyes.

Arantxa Gutbor.



 

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