Bio
Algo sobre mi, y digo algo porque hay mucho más...
Me llamo Arantxa Gutbor, y estoy encantada que hayas llegado hasta aquí y quieras saber un poco de mi.
Como tú, tengo una historia, un camino y un propósito, acompañar a personas en su camino de evolución como ser humano a través del autoconocimiento para que puedas ser quien has venido a ser, alcanzar tu mayor bienestar y que el mundo sea un lugar más cómodo y agradable para ti.
Estudié en Bruselas y luego seguí estudiando, y más y más y continúo pues para mi el conocimiento es algo que me calma, me hace sentir viva, en un clímax cerebral al estilo de un buen sushi por mis papilas gustativas, dilatando mis pupilas, erizando mi piel y generando todo tipo de neuroquímica en mi cerebro, cosas de la ciencia.
¿Qué es lo que a ti te calma? o ¿ Qué es aquello que te hace sentir viv@?
Estas serían grandes preguntas para hacerte a ti mism@ y un buen punto de partida para comenzar a conocerte.
Entiendo que sean conceptos muy abstractos con respuestas casi inmediatas en algunos casos y sin respuesta en otros y en ambos puntos tu cuerpo registra emoción.
Vivimos en un mundo lleno de etiquetas, violencia encubierta y creencias obsoletas y en algún punto nos rompemos y perdemos la confianza en los demás y en la vida en sí misma.
Justo en ese momento todo se nos hace impredecible, oscuro, tétrico y no vemos salida alguna más que quedarnos en lugares donde no nos sentimos valorados, reconocidos, cuidados o amados al igual que no poder sentir que sí que lo estamos...
De una forma u otra te entiendo.
Puedo decirte en todo lo que me he formado y sé que eso te va dar confianza, cierto, también puedo escribir mis experiencias y como salí de todo, esto último te hará sentir esperanza.
En ocasiones la salida es hacia dentro, otras hacia afuera y en todas hay salida, solo necesitamos alguien que nos escuche de verdad, nos sostenga y nos valide en aquello que estamos sintiendo y no hablamos con nadie.
El valor de mirarnos en nuestro interior, aceptar nuestra historia, integrar nuestras experiencias por duras que sean, vivir con dignidad y claridad, despertar ausentes de angustias y culpabilidades, sentir que eres humano y capaz, sentirte y reconocerte, validarte y sostenerte, poder estar presente para ti y para los demás.
Hace algunos años pasé por algo muy duro, en tres meses perdí a mi padre y a mi hermana mientras tenia a mi tercer hijo sin saber que luego me vendría un divorcio y me quedaría sin nada, sola, con tres hijos, endeudada, desesperanzada, aislada...
Recuerdo esa época como el comienzo de un tsunami que no ves venir, nadie te avisa de como van a suceder los acontecimientos pero sientes que es imparable, sobrecogedor y traumático.
Créeme si te digo que recuerdo cada detalle de aquellos momentos tras un trabajo interno de reorganización emocional, encuadre cognitivo y amor hacia mi misma.
Te diré que el cerebro está diseñado para sobrevivir y esconde los sucesos dolorosos pero se quedan en nuestro cuerpo.
Cuanto tiempo llevaba mi cerebro escondiendo cosas y cuánto tiempo llevaba mi cuerpo sosteniéndome...
Imagínate una niña, ahogada en sus emociones, juzgada por ello, en tierra de nadie, desesperada por encajar, ser aceptada y ávida de vida, de risa, de disfrutar, de compartir, de cuidar...
¿Cuántos nos hemos sentido así verdad?
Creo que todos los que nos hemos cuestionado en algún momento de nuestras vidas somos los que hemos dudado seriamente de las estructuras, de los cánones, de las reglas de sometimiento, de las imposiciones autoritarias, de como estaban establecidas las reglas educativas, de porque las personas actuaban como actuaban...
La duda nos acerca a la claridad y también nos lleva a descubrir lugares maravillosos dentro de nosotros y en los demás.
Estuve años trabajando en marketing, conocí personas en varios lugares del mundo, observaba y observaba cada ser humano, cada palabra, cada cultura, sus valores e intereses y en ningún país sentí diferencias en cuánto a coraje por la vida, miedo por la muerte e incertidumbre por el amor.
Me di cuenta pronto, allá en mi infancia como los sistemas familiares nos retienen o nos impulsan, como el miedo hace que las personas se conviertan en Maquiavelo, como sin darnos cuenta y de forma muy sutil todos escondemos la humanidad que nos hace sentirnos vivos y aparentamos ser humanos para dejar de sentir...
Los sistemas son algo que me conmueven, familias completas que aprenden a comunicarse y tratarse con respeto, familias que tiene el valor de salir de la disfuncionalidad y convertirse en salud y amor entre todos sus miembros.
Al fin y al cabo somos materia guiada por una unidad que nadie conoce y todos piensan.
En algún texto leí que alguna persona lo sintió cuando se acercó al perdón sobre sí mism@.
Este es mi propósito, divulgar conocimiento, acercar a las personas a la claridad y a la confianza, al entendimiento y la comprensión.
Te doy las gracias por leerme, por alejarte por un momento de tu mente, de tu historia, por tener curiosidad en saber quien soy y te invito a leer las entradas que iré publicando en mi blog y los reels en mis redes sociales donde encontraras mucha información práctica, quizás alguna te lleve a querer conocerte y que sea yo quien te acompañe en ello.
Me da igual lo que hayas hecho hasta ahora y también de donde vengas, lo que no me da igual es que te sigas sintiendo sin pertenecer, ahogad@ en tus pensamientos, abandonad@ e incomprendid@, autoengañad@ o engañad@, ansios@ o evitativ@, iracund@ o profundamente triste, con miedo o agresividad, en conflicto o pasividad, sin recordar nada o recordando con dolor, muerto en vida mientras pasan tus años y no encuentras salida alguna a tu malestar, inconsciencia, pesares, daños, dudas, incertidumbre, duelos sin resolver o traumas sin gestionar.
Mereces claridad, compasión, redirección y sostén, nunca lo olvides.
Arantxa Gutbor.


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